viernes, 14 de junio de 2019

Desigualdad económica: Chile vs El Mundo

Chile sigue siendo un país desigual económicamente hablando. Así lo confirma el último informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) con datos de hasta el 2016, los que confirman que el mundo los niveles de desigualdad se han mantenido en niveles históricamente altos.

Para medir esto se utilizó el Índice GINI, el cual se usa para medir la inequidad de los ingresos, y donde si todos tienen el mismo nivel de ingreso será CERO, mientras que si sólo una persona concentrara todo el dinero, el número será UNO.





Según la página de la OCDE: “el coeficiente de GINI, en promedio entre los países OCDE, alcanzó un 0.318 en 2016, comparado con un 0.320 en 2007”, lo que para la institución sigue siendo muy alto y preocupante, ya que es el valor más alto desde que se iniciaron los registros, por allá en mediados de los años 80.

Si ahora nos centramos en Chile, podemos ver que los datos lo dejan en el segundo lugar entre la lista de los países más desiguales, sólo superado por México. En datos, el último país tiene un valor de 0.458, seguido por Chile con un 0.454. Les siguen Turquía, Estados Unidos, Lituania, Rusia, Corea, Reino Unido y cierra el top 10 Nueva Zelanda.

Las lecturas que se pueden extrapolar de esta son variadas, ya que, pese a estar ampliamente documentada la desigualdad en Chile, extraña ver a países como Nueva Zelanda los diez primeros. Por el otro extremo, en los países con la brecha más pequeña están República Eslovaca (0.241), Eslovenia (0.244), República Checa, Islandia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Suecia y Austria.

Suelen aparecer estos de países en los rankings de mayor productividad, menor desigualdad y mejor calidad de vida, por lo que es pertinente preguntarse ¿qué llevamos haciendo mal por los últimos 30 años?

Es claro que la imposición de un modelo económico por la fuerza tiene sus consecuencias y trabas legales, pero ya es tiempo de romperlas si queremos lograr finalmente disminuir la gran brecha económica entre los que más acumulan dinero y los que menos capacidad adquisitiva tienen.